Durante el día de hoy hemos intentado profundizar un poco más en los términos que ya hemos estado trabajando en las últimas clases; E-learning, Mobile learning y Blended learning. Dado que siempre trabajamos de una manera que todos participamos e intentamos crear un ambiente cooperativo en la clase (a pesar de los impedimentos que nos causa el covid), hemos realizado una lluvia de ideas entre todos nosotros para averiguar cuales podrían ser las desventajas y los inconvenientes de cada una de ellas.
Empezando un el E-learning, ha sido en la que más hemos participado e intentado crear una definición a partir de nuestras ideas previas, separándolo siempre las tres modalidades en sus ventajas y sus inconvenientes. En este caso, hablando en contextos tanto formales como no formales, nuestras ideas previas eran que es una buena opción si queremos que la escuela se adapte a los nuevos tiempos si dispone de recursos, no solo materiales, sino que también goza de un profesorado cualificado como para llevar a cabo este tipo de modalidad. También coincidimos en que otorga una autonomía al estudiante, que aumenta la accesibilidad a los materiales didácticos o que permite unos horarios académicos más flexibles. A medida que proponíamos ventajas nos íbamos contradiciendo en nuestra idea previa, que la educación es mejor presencial. Pero, ¿Entonces por que tienen tantas ventajas estas nuevas modalidades? Aun seguimos comentando todavía más ventajas, como que facilita el aprendizaje colaborativo, que aumenta el interés del alumnado, que permite combinar diversas tipologías de materiales auditivos, que facilita el trabajo colaborativo o que incluso nos permite mantener siempre una educación actualizada. Todas estas ventajas son realmente buenas, pero llegaba el turno de hablar de los inconvenientes y, para nuestra sorpresa teníamos muchas menos ideas; Poca socialización entre el alumnado, falta de formación del profesorado, falta de socialización, brecha digital tanto económica como de conocimientos, insuficiente calidad y necesario conocimiento de las TIC.
A continuación continuamos hablando del Mobile learning, aún sin saber con exactitud que tipo de metodologías nos parecían mejor o peor debido a que nuestras ideas iban por un lado pero nuestra experiencia por otra. Las ventajas de esta eran tales como que incentiva la creatividad y la imaginación, flexibiliza el tiempo y el espacio, desarrolla competencias digitales o que existe una gran interacción instantánea entre el profesor y el alumno. Además, goza también de un aprendizaje más autónomo de lo habitual, con un fácil manejo y una gran motivación y gamificación. En este caso ya de por si se nos ocurrían menos ventajas, quizás porque somos más reacios a la idea de educar a nuestros alumnos con un móvil debido a que nosotros hemos empezado a utilizarlo a una edad en la que ya lo enfocábamos directamente al odio y no al aprendizaje, a pesar de que la mayoría de nosotros cuando no sabemos algo recurrimos a nuestro teléfono móvil para intentar averiguar y aprender. Respecto a las desventajas entre todos hablamos de que es fácil introducir conocimientos del ciberbullying sin querer, una escasa privacidad, generar un mal uso del dispositivo tanto de forma irresponsable como crear una dependencia sobre el, aumentar las distracciones de nuestros alumnos o que abusen de la navegación y el exceso de información. Nuestra principal excusa era que los alumnos iban a estar realmente distraídos durante las clases pero, ¿Acaso prestan atención durante toda la clase los alumnos hoy en día? ¿No sería mejor utilizar algo que realmente les gusta de manera práctica y útil?
Por último teníamos el Blended learning o clase invertida. En este caso teníamos claro que iban a existir más ventajas que inconvenientes, como por ejemplo que facilita el aprendizaje autónomo, que aumenta la competencia critica o que permite llevar a cabo actividades que abordan aprendizajes interdependientes con diversidad de recursos y contextos y que facilita un aprendizaje más profundo y/o transferible, no sin olvidarnos de la atención a la diversidad que este modelo permite. Por lo contrario, únicamente pudimos encontrar dos inconvenientes: generar una dependencia o encontrarnos con una brecha digital.
Yo pienso que respecto a nuestra idea de que es mucho mejor una educación presencial y humana que una tecnológica nos viene condicionada de que justo hemos sido la última generación que se ha criado sin tecnología en las aulas. El pretexto de que las TICs distraen en clase no vale, todos y cada uno de nosotros hemos tenido días en clase en los que no hemos atendido absolutamente nada, y no precisamente por usar el móvil sino por que la asignatura no nos interesaba. Es cierto que, defendiendo nuestra postura, los contras pesan más que los pros, y por mucho que tengan estas tres modalidades tantas ventajas siempre pesará más el poder relacionarnos con otras personas, el tratarnos de tu a tu, del poder corregir a un niño en persona de la manera que el lo necesite pero ¿Por ello tenemos que dejar las tecnologías a un lado? Yo no sé como será la educación en un futuro, pero si que pienso que si queremos educar a nuestros futuros alumnos de la mejor manera posible debemos coger lo mejor de todas las modalidades y trabajar con ello, sin excluir la tecnología pensando que es una distracción o que perjudicará a nuestros alumnos o el contacto humano que nos hace tan especiales.
A continuación les dejo una ilustración con lo que, en mi opinión, son las más destacadas ventajas e inconvenientes de cada una de estas modalidades para que les resulte más fácil de interiorizar y ver así que hemos trabajado este último día de clase:

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